El manifiesto es una declaración contra la superficialidad: invita a pensar por cuenta propia, sin ruido ni postureo, con humanidad y sin prisas; propone un espacio accesible y comunitario donde la filosofía se usa como herramienta práctica para mejorar la vida cotidiana, combinando rigor, humor y verdad y rechazando la figura del gurú.
Filosofamos desde el caos, el humor y, sobre todo, la vulnerabilidad. Aquí las teorías confusas son bienvenidas.
Para los que piensan sin permiso. No necesitas un título para cuestionar la realidad, solo curiosidad.
Un club de pensamiento raro donde nadie lo sabe todo, pero todos tienen algo valioso que decir.
Si alguna vez te sentiste raro o rara por pensar demasiado, este es tu lugar. Si te haces preguntas mientras lavas los platos o lloras frente a la sección de yogures, ya eres parte de esta comunidad.